Archive

Posts Tagged ‘negocios’

Cuál es la genialidad de Steve Jobs

October 5th, 2011

Jobs, como tipo que hace mucho, es objeto de miles de críticas de todo color. También, como todo tipo que hace mucho, es idolatrado. La muerte es inapelable. Y suele ser el momento en que recordamos más y ponemos todo en perspectiva (más, cuanto más cercana la sentimos). También es el momento de construír los mitos. Pero en este caso el mito ya estaba construído, y a diferencia de otros, con mucha racionalidad.

Si los dispositivos son mediadores de la cultura, Steve Jobs es un gran referente cultural.

Siempre me pareció que la campaña “Think different” tuvo el acierto de sintetizar el espíritu de Apple. Un espíritu que tenía la impronta personal de Steve, metiendo su naríz en cada uno de los detalles. Y los detalles en ningún caso son secundarios.

Alguien se acordará del System 6 con sus menúes escritos en tipografía “Chicago”, o una “Helvetica” que, además de ser perfecta, era parte de los fonts del System, sin descuidar una elegantísima Apple Garamond Light que era la forma con serif con la que se escribía el propio nombre Apple. Para algunos nada de esto es importante cuando se espera que una computadora simplemente procese. Para otros, esto una de las tantas muestras de que la tecnología no puede considerarse solamente como algo instrumental y bajo estrictos parámetros de eficiencia técnica, porque al lado de ella estamos nosotros, humanos, quienes hacemos experiencia y tenemos algún tipo de aproximación estética del mundo.

Ese mismo espíritu nunca pudo ser replicado por ninguna marca y ningún esquema de software libre. Todas las aproximaciones están lejos. Lejos de la experiencia que no frustra, lejos del goce estético (visual, sonoro y funcional), y lejos de considerar a estos dispositivos como socios de nuestras ideas más que como meros medios impersonales.

Apple es una empresa que gana dinero, aunque no siempre fue así. Ha sufrido crisis, quiebras, y ha evolucionado como tantas otras empresas. Otro componente del espíritu Apple es cómo se gana dinero. Estamos acostumbrados a escuchar discursos acerca de la administración “profesional” de las compañías, tips para emprendedores, escuchar al cliente, grandes inversiones en management, y tantos otros conceptos que parecen ser la receta del hombre de negocios exitoso. Think Different también se aplicó a los valores básicos de Apple: lo que piense el mercado no es importante, sino ofrecer productos de excelencia que probablemente el mercado ni siquiera sea capaz de pedir o imaginar. El dinero se gana cuando lo que se hace es bueno, desde todo punto de vista, y no cuando se genera una compañía en función de lo que piden los clientes aunque eso sea una porquería. Jobs siempre valoró más la excelencia que la rentabilidad, y una cosa le trajo la otra.

Pero la excelencia puede manifestarse en productos maduros, o en productos que nunca antes habían llegado a manos de la gente. Y este último caso es la otra mirada del Think Different: cada nuevo dispositivo fue una revolución. Desde aquella Mac que se presentó hablando sola a principios de los 80 con un sisntetizador de sonido cuando una PC tardó muchos años para que pudiera soportar una simple placa de audio, hasta que un iPhone comienza a hacer realidad la integración de los dispositivos con el lenguaje natural, cada producto ha marcado caminos, creado nuevas categorías, y más importante aún, han abierto las fronteras de posibilidades de lo que cada uno de nosotros pudo hacer con ellos. Y esto de modo muy profundo.

Sistemas cerrados, incompatibles. Tuvo que afrontar la explosión del Open Source (que comparto conceptualmente), que se hace vivo en hardware y software. ¿No pudo? ¿no quiso? ¿fue necio?, no lo se, pero no creo que sea condenable por eso. No haber ingresado en el código abierto ¿lo indiferencia del resto de la industria?, tenía mucho con qué diferenciarse. Tema aparte.

La informática no fue inventada por Steve Jobs. Muchos genios matemáticos, electrónicos, ingenieros, hackers, y científicos de diversas disciplinas contribuyeron a que tal cosa exista. Pero ninguno nunca estuvo ocupado en lograr una síntesis tan acabada entre lo funcional, lo estético, y la experiencia de cada uno de nosotros como usuarios. En alguno de los tuits relacionados con su muerte leí algo así como “si Jobs no hubiera existido, pensá si ahora estarías haciendo esto” y otro relacionado en cómo lo estarías haciendo.

Jobs cambió nuestra relación con los dispositivos, y nos dio la posibilidad de que también pensemos diferente en términos de valores, objetivos, y qué significa la tecnologáa informática en nuestras vidas. Todo esto gira desde los años 70 en torno a Apple como referente. Todo lo demás son discusiones de mercado o de éxitos comerciales, que juzgo absolutamente irreleventes frente a estos conceptos. Jobs cambió el modo en el que comprendemos las tecnologías, y también cambió muchísimo de lo que no se ve, entre hardwares, softwares, protocolos, estándares, etc.

Jobs es inagotable. Pero tal vez lo que más me impresiona es el modo en el que pudo hacer la síntesis entre tantas dimensiones. Los negocios son un aspecto, es un ejemplo concreto de que los demás aspectos importan, y si bien esto era parte de su visión, espero que en Apple esta cultura pueda seguir en desarrollo, del mismo modo que espero que nosotros, los usuarios, sigamos exigiendo ese nivel de excelencia funcional, estética y experiencial que marcaba a Apple en las eras Jobs.

Considerando el modo en el que se entienden los negocios actualmente, creo que recordar a Jobs como un millonario o un hombre de negocios exitoso es desprestigiar su figura. En mi caso lo recordaré primero como un gran ingeniero/artista con gran sensibilidad para comprender profundamente los cambios que se produjeron los últimos años, y con la rectitud de garantizarnos la confianza y la mejor experiencia que podamos tener con “eso” que son los artefactos. @grmadryn tuiteó una afirmación pesada: “De la mente de #SteveJobs nacieron obras de arte, expresadas en la forma de dispositivos tecnológicos”

Jobs en alguna medida cambió el mundo, nada menos.

Ambito público, Apple, Steve Jobs , , , , , , ,

Día de la industria del libro

April 25th, 2010

Mientras escucho NIN leo todavía algunos comentarios con respecto al día del libro (y de la propiedad intelectual) del pasado 23 de abril, promulgado por la UNESCO el día de San Jordi. Mientras tanto en Buenos Aires se inauguraba la famosa Feria del Libro (con incidentes incluidos) que ya tiene 36 años.

Que el día del libro además sea el día de la propiedad intelectual invita a pensar nuevamente en el problema de la libre circulación, los cánones, y el Creative Commons de la mano de algunos que han reflexionado sobre el tema y otros que no entienden bien de qué se trata.

La Feria del Libro pareciera ser más la Feria de la Industria del Libro.

Un libro es un objeto… sobre el que descansa algún tipo de contenido. El libro es un soporte físico, que para distribuirse necesita copiarse, que es la base de la industria editorial.

El contenido no pertenece al objeto, de hecho puede viajar y distribuirse en distintos soportes. Si el soporte además es digital, la facilidad de copia y circulación es infinita. Lo propio de cualquier contenido es la circulación. La copia, que es la base de la industria a la que se festeja, es un problema del soporte. El caso de la música y las discográficas es análogo.

No hay que llevar la discusión a la defensa de la industria en el plano cultural, es una cuestión de modelo de negocio industrial.

Ambito privado, Ambito público, Argentina, Creative Commons, Larry Lessig, UNESCO , , , , , , , , , , , , , , , ,

The fuckin´client

July 16th, 2009

Parte de mi desaceleración en algunos emprendimientos se debe a este tipo de actitudes. Así como Schuschny promueve el juramento hipocrático a los managers, y yo molesto de vez en cuando con el comprador responsable e inteligente, este video muestra comportamientos basura (y muy comunes) que atentan contra todo tipo de asociación mutuamente conveniente entre cliente y proveedor. Excelente.

Ambito privado, Ambito público , , , , , , , , ,

No hay servicios

January 26th, 2009

Mientras buscaba una forma nueva y más ágil de presentar blog2 tuve la espantosa, y ya trilladísima, experiencia de hablar reiteradamente con varios Call Centers. El negocio del Call Center en teoría parece ser interesante y una pieza importante para cualquier empresa de servicios, o que incluya algún servicio entre sus actividades.

Sin embargo la experiencia concreta muestra que la existencia de un Call Center destruye toda concepción de servicio. Pasé el mes de enero luchando con un estudio de abogados, con Claro (con una de varias líneas… que me cobran meses de más = me están robando), con American Express (empresa basura que ya no utilizo ni utilizaré más), entre alguna otra empresa de “avivados”.

Tal vez la paradoja más brutal es que por regla general desde el Call Center no se toma ninguna decisión sino que se “informa”, lo que produce el primer choque cuando uno necesita una solución. La segunda cuestión brutal es la del “sistema”. Todo lo que está en el “sistema” es lo que es, y todo lo demás simplemente no existe. Esto golpea el concepto más íntimo de un servicio ya que un proceso cristalizado del cual no hay ninguna forma de salir no puede convenir a todos y cada uno de los usuarios, objetivo al que debería tender un servicio.

Párrafo aparte para los chicos que trabajan allí.

El otro problema del “sistema” es que se convierte en una especie de juez de nuestros actos, que casualmente siempre presupone que el que llama es un delincuente, un evasor, o algo parecido. O simplemente no terminó de cumplir con 15 condiciones simultáneas. He visto con mis propios ojos cómo un contador de tiempo les va generando alertas cuando están mucho tiempo con un usuario.

La característica final de la destrucción de los servicios es la reiteración de la misma información genérica sin prestar la menor atención al problema particular del usuario. Por supuesto, la empresa nunca se equivoca, y todos los que operan tampoco (porque para vender todos pueden “operar”, “dar de alta”, pero para terminar algo solo pueden “informar”).

Lamentablemente esto me ha pasado con todos los servicios en Argentina, bancos incluidos. Y estoy muy podrido de ellos. Cambiaría mucho con una actitud de confianza en el usuario, y entender que lo primero es resolver el problema y no pasar de pantalla.

UPDATE 28/1/09: en el mundo físico ocurre lo mismo… pasé por MacStation para comprar un cable. Dadas las características de la conversión que necesito hacer, lo obvio es probarlo, y luego decidir la compra. En realidad, esto debería poder hacerse siempre, ¿no?. Respuesta del empleado: “aquí no lo podemos probar, y si te lo llevás no lo podés devolver“. Es decir: una vez que pagaste, cag…ste!. Obviamente nunca volveré a pisar ese lugar.

Ambito privado, Argentina , , , , , , , , , , ,

Un Palermo Valley a la altura del fin del año

December 16th, 2008

La octava edición del Palermo Valley, además de ser la última de 2008, tiene la particularidad de hacer honor al logo del encuentro: se hace en el Planetario.

Este lugar tan particular como cotidiano para los que frecuentamos algunas avenidas cercanas, es increíble, y para un Palermo Valley también es muy simbólico del lugar geográfico de este movimiento, que obviamente trascendió los límites barriales para explotar la ubicuidad móvil de la Web.

A pesar de algunas críticas, el programa incluye gente de gobierno, pata importante, aunque la experiencia a veces muestra ineptitud y obstaculización. El resto: charlas 2.0 y networking del ya clásico en PVN.

Ambito académico, Ambito privado, Ambito público, Ciudad de Buenos Aires, Palermo Valley , , , , , , , , , , , , , ,