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Posts Tagged ‘Infraestructura’

Un mapa razonado de las ideologías de la Red

August 21st, 2008

Vía Vanina (La Propaladora) leí este post: “Ideologie nella Rete. Una mappa ragionata“. Inmediatamente lo relacioné con un par de modelos propios, y también acordé con Vanina que podríamos hacer una versión local, incluyendo el nuevo libro de Zanoni, por supuesto. Como me parece bueno para usarlo de guía decidí traducirlo y ponerlo a disposición en castellano (gracias a Mariano Ure, que es el que sabe italiano en serio…). Ahí va (se respetaron los links y bibliografía original en al idioma en el que se encontraba):

Aquellos que soñaron con la Web del Adveniemiento y aquellos que ven solamente el color del dinero. Aquellos para quienes todo va para mejor en la red y aquellos para los que es una amenaza para nuestros valores. Un mapa que recoge 15 años de teorías sobre Internet.

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Teorías, controversias, utopías y proyecciones sobre la red. Desde que se ha convertido en algo masivo el “medio de los medios” ha motivado el esfuerzo interpretativo de centenares de intelectuales y polemistas. Resultado: un variado grupo, cada vez más grande, de serios investigadores, periodistas, intelectuales y brillantes opinólogos, ha dado vida en estos 15 años, por primera vez, a un enredo de lecturas de la mayor plataforma de expresión y comunicación que haya existido. Hemos intentado – sin ninguna pretensión de exhaustividad y con una buena dosis de ironía – dar un orden a este grupo de ideas en movimiento en un mapa publicado hoy en Chips&Salsa, en el suplemento tecnológico de Il Manifesto.

9 perfiles para otras tantas escuelas de pensamiento, ideologías o solamente actitudes frente al impacto social y cultural de Internet, que se confrontan a lo largo de cuatro coordenadas: don y relaciones versus comercialización de los bits, optimismo respecto de la historia digital versus escepticismo de la razón. Más allá de la derecha y la izquierda, pero sin anularlas. Sin embargo, para reescribirlas.

Fundadores

Pioneros de las redes, han sido los primeros en sondear las tierras conectadas, y han definido mejor que todos sus coordenadas. Son el núcleo central del cual derivan las ideologías de la Web y respecto del cual se definen. Los fundadores han diseñado la geografía del mundo digital a veces incluso antes del nacimiento de Internet. Como el polo magnético (haciendo alusión a la brújula), sin ellos no habría orientación. Algunos de ellos han visto anticipadamente a la tecnología como extensión de los sentidos (McLuhan) y han proyectado sobre más de 40 años las propias intuiciones. Otros han puesto las bases de las teorías de las redes, dilucidando los mecanismos que regulan la comunicación de los individuos interconectados (Barabási). Definen nuevos paradigmas (el informacionalismo de Castells) y reconoce la potencialidad de Internet como medio que habilita nuevas formas de difusión de las ideas (Lessig). Algunos después de haberlo descrito, también quieren cambiarlo. Algunos con una constitución (Rodotà), otros con el espíritu del commons (Benkler).

Panglossianos

Para los nuevos Pangloss de la era digital todo va por el buen camino en el mejor de los mundos posibles. Han entendido antes que otros el alcance del pasaje de los átomos a los bits (Negroponte), y desde entonces esperan a la “Web del futuro” preparando a los comunes mortales para el Nuevo Advenimiento. “El futuro pertenece a aquellos que dan por descontado el presente” (Shirky). Lo que quiere decir abandonar el pensamiento crítico y dar lugar a la exaltación de la nuevas tecnologías y al sueño de un “Renacimiento 2.0”, en el cual “cambia el paradigma cultural” y se “redefinen los confines tradicionales, positivistas, de las disciplinas y se exalta la humanidad” (De Biase). Entre tantas iluminaciones el error está siempre a la vuelta de la esquina. Habría que preguntarle a Dan Gillmor, el hombre que inventó el “citizen jounalism” y que más que ningún otro ha celebrado el periodismo desde abajo. Cuando dejó el lugar de periodista para poner en práctica sus teorías optimistas con un sitio de información generada en forma participativa, ha descubierto amargamente que sí, el “lector sabe más que nosotros” (su célebre slogan pero que no siempre tiene ganas de compartir su conocimiento).

Web Tribal

La mirada antropológica dirigida a la red observa sus rituales. Fascinada por el sustrato virtual y por el mundo mediado de los bits, las Web Tribales contemplan el panorama de la Web, individualizando afinidades y diversidades respecto del mundo material, compuesto por átomos y jerarquías. Fuera de la pantalla la representación y la organización de las comunidades siguen las tribus que se reúnen en torno a un único fuego y personas carismáticas (Turkle). Las web tribales narran una gran revolución digital que se desarolla diariamente de manera transversal y gratuita – de los blogs a los videojuegos (Jenkins), de la televisión a las redes sociales (Boyd) – y construye un paradigma alternativo al físico. En el centro, obviamente, las relaciones interpersonales y el don. Precisamente la complejidad extrema de los nuevos sistemas convergentes y de las relaciones que se desarrollan en ellos, obliga al hombre a dar un salto hacia delante en una hipotética escala de inteligencia (Johnson). Una verdadera señal hacia el evolucionismo, del tipo cognitivo.

Lisérgicos

Dice Wikipeedia: “el ácido lisérgico es bien conocido porque puede ser utilizado para sintetizar una potente droga alucinógena: el LSD”. No porque estos autores escriban bajo los efectos de sustancias psicodélicas, sino porque representan para la Internet lo que los chamanes son en algunas comunidades indígenas. Se trata sólo de una escala diferente. Guías místicas y grandes oráculos leen el futuro de la red en las páginas de la Web. Con frecuencia no son comprendidos, y sin embargo encuentran siempre Panglossianos dispuestos a seguirlos y los neo.com (los nuevos dotcommers) listos a traicionarlos. Fueron los primeros en escribir sobre “objetos dialogantes entre ellos”, sobre “Internet de las cosas” (Sterling) y sobre una “inteligencia colectiva” (Lévy) que se coagula en múltiples masas activas (Rheingold). Para ellos la tecnología es un órgano sensorial, una extensión eléctrica del cuerpo capaz de dar vida a las potencialidades inexpresadas del hombre en sus relaciones siempre más fluidas y mutables. En una palabra, un estado ampliado de conciencia.

neo.com

La mano del mercado del tercer milenio es todavía más invisible, sus dedos están hechos de links y píxels, pero mueven mercancías y dinero cada vez a mayor velocidad. Seguidores digitales de Adam Smith, los neo.com han sido hechizados por los juegos de prestigio de este miembro virtual. Como los primos neo-con quieren exportar el libre mercado: aquellos piensan en Irak, y éstos en las comunidades de jugadores online. “Los mundos virtuales son más importantes para la civilización de cuanto lo han sido en el siglo pasado la radio, la TV y los automóviles” (Castronova). Y no por los beneficios sociales que implican sino porque allí fluyen “20 mil millones de dólares” en transacciones en bits. Un tesoro que fluctúa sin “constricciones de espacio de las góndolas físicas y otros cuellos de botella de la distribución” (Anderson) conduciendo al triunfo de la libre elección y de la máxima variedad. Es una “transformación”, una “tormenta perfecta” que si las multinacionales lograran identificar podrían aprovechar la mano de obra a bajo costo puesta a disposición por la Web (Tapscott).

Hacker

Programadores creativos e idealistas que sueñan un futuro mejor. Sin copyright ni patentes que obstaculicen la libre circulación de las ideas. Neomaoístas digitales, ven por todas partes un mundo dominado por la comunicación mercantilizada y con la información en cadenas, a destruir con golpes de software Open Source y licencias gratuitas (Stallman). Su “ética” se basa en dos pilares fundamentales: libertad de reutilización de todos los recursos producidos por la comunidad; cultura del don como nuevo horizonte económico (Himanen). Una mezcla entre comunitarismo y cooperación descentralizada que imita a los orígenes hippie de Internet. Y que, dicen los más optimistas, llevará al nacimiento de una nueva clase social (Wark). Con los hacker a la vanguardia y detrás una amplia porción de trabajadores del conocimiento. Mientras, por debajo se delinean nuevas herramientas de desobediencia civil y participación política (Meikle), en donde el que hace de soberano es el uso táctico de nuevos medios: guerrilla, sabotaje y culture jamming.

Cybersoviet

Mitos e ilusiones de la red vistos desde la izquierda. Entre esperanzas comunitarias de la primera hora, (cuando hackers y proyectos de ciudadanía digital prometían revertir desde abajo el equilibrio de poderes) y escepticismo sobre las evoluciones más recientes (gobiernos y multinacionales aliados en nombre del control y del lucro). Parafraseando el título de un libro de Geert Lovink, Internet ya no es aquel paraíso que nos habían prometido. Para quien nos ha creído – como los cybersoviet – el despertar es duro. No por casualidad, para alguno de ellos la parábola recuerda la experiencia de los soviéticos rusos: laboratorios pioneros de democracia directa neutralizados por las autoridades centrales porque se trataba de “órganos de contrapoder político” (Formenti). Lo mismo vale hoy para los blogs, las redes sociales y las restantes maravillas de la Web 2.0, incapaces de elaborar una plataforma política, devenidos en simples herramientas de aprovechamiento del trabajo voluntario de millones de usuarios (Scholz). El espítitu de Marx en salsa digital, entre pesimismo de la razón (mucho) y optimismo de la voluntad (o lo que queda de ella).

Tecno-Retro

Se ubican debajo y, obviamente, a la derecha. Son reaccionarios, conservadores y un poco bromistas (luddisti). La red de las maravillas de los Panglossianos y de los neo.com para los tecno-retro es sólo fuente de corrupción moral e intelectual. En sus discursos pesimistas, la Web se convierte en la noche en la que los “confines de la verdad son erosionados” (Seiegel) y los blog se convienrten en un ejército que quiere “confundir a la opinión pública” (Keen). Hablan de tradición occidental y acusan a los nuevos medios de destruir “nuestros valores” y de atentar contra el “futuro mismo de nuestra instituciones culturales”. Incomodan incluso a Hannah Arendt en defensa de los señores del entretenimiento amenazados por Internet (Olivennes) y denuncian “la multiplicación del consumo … detrás de una falsa ideología de progeso” (Landi). Según ellos, el orden constituído está bajo el ataque de bárbaros de bits que se llenan la boca de democracia y gratuidad, pero son manipulados por empresas multimillonarias. Y si para revertir el curso de la historia es tarde, qué importa: para definir un nicho editorial como opositor de la Web, es el momento justo.

Post-Virtual

Contra la ilusión neorenacentista de los Panglossianos más radicales y la inventiva reaccionaria de corte tecno-retro, desde las universidades estadounidenses llegan también voces pragmáticas que intentan atemperar tanto el entusiasmo acrítico contra todo aquello que es virtual como el milenarismo fundamentalista. Los post-virtuales denuncian la invasión del “totalitarismo tecnológico” y los riesgos políticos de una lenta retracción de la “cultura” (Postman). Sobran dudas acerca de las consecuencias de la información ultrapersonalizada temiendo “una sociedad heterogénea” incapaz de “afrontar los problemas sociales” (Sunstein). “Google nos vuelve estúpidos?” se pregunta en un artículo reciente el economista Nicholas Carr quien en sus trabajos conjuga un sano escepticismo y una provocación inteligente y frente al peligro del cybercrime hay quien propone nuevas formas de gobierno (governance) que vayan en la dirección opuesta al control gubernamental pero sin olvidar que toda solución debe involucrar también el alma hacker de la red (Zittrain).

Fin del artículo traducido por Mariano Ure y Martín Parselis

Martín Parselis Ambito académico, Ambito privado, Ambito público, General, Visionpost.it , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Del producto audiovisual al objeto audiovisual

August 13th, 2008

Se publicó mi trabajo “Del producto audiovisual al objeto audiovisual. Los recursos audiovisuales integrados a las tendencias de Internet“. El espacio es el CEIArtE de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, y es un lugar sobre el que tengo un gran aprecio por mi amistad con Ricardo Dal Farra quien además de ser su impulsor asumió la tarea de ser revisor del trabajo de investigación.

El trabajo fue desarrollado bajo una dedicación especial de la que fui beneficiario en la Universidad Católica Argentina, y bajo algunos consejos y criterios de Tere Riccitelli.

Está licenciado bajo Licencia Creative Commons, y espero sirva como aporte para delinear de qué forma los medios tradicionales encuentran nuevas formas y se redefinen en función de la irrupción de la Web. Por lo tanto espero poder intercambiar opiniones, comentarios, sugerencias, etc. en forma interactiva.
Resumen

El mundo audiovisual ha vivido encapsulado como media. El desarrollo de la multimedia y la hipermedia cambió la relevancia de los elementos audiovisuales y su interrelación con otros tipos de elementos. La Web se ha convertido en un factor de cambio disparador que integra, en muchos casos, elementos audiovisuales dado el carácter multimedial de las interfaces. Estos elementos, en este nuevo contexto tecnológico, se convierten en objetos, transformándose en consecuencia su modo de consumo y las etapas para su producción.
Este trabajo prentende analizar la transformación del producto audiovisual (entendiendo como tal a los productos audiovisuales tradicionales) aplicando el enfoque informático de la orientación a objetos, desde su naturaleza, desde la exploración de las características de su consumo, y su relevancia en un contexto de integración de medios desde un enfoque tecnológico.

El archivo puede bajarse desde aquí.

Martín Parselis CEIArtE, Martín Parselis, Ricardo Dal Farra, UNTREF, Universidad Nacional de Tres de Febrero , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Cambió la intermediación en la Web

June 30th, 2008

Publico un paper presentado en CollECTeR 2008, en la Universidad Politécnica de Madrid, escrito por Paula Nahirñak y Martín Parselis. Puntos salientes:

  1. Se quebró el sueño Web de un mercado libre y perfecto: aparecen modelos mixtos (físico-virtuales)
  2. Producto y servicio se confunden: necesidad de definir la matriz servicio-producto y evaluar la intensidad de servicio (James Teboul on Service Science)
  3. El servicio está viabilizado por software, y la interacción trasciende a la transacción a través de la co-creación del producto o de la experiencia
  4. Necesidad de prestar atención a la Web 2.0 como identificadora de nanotargets
  5. Necesidad de poner a la infraestructura detrás de la decisión y experiencia del usuario (incluidas las instancias del e-commerce)

Martín Parselis Ambito académico, Ambito privado, Ambito público, CollECTeR, CollECTeR 2008, General, Martín Parselis, Paula Nahirñak , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Más Web 2.0 local, esta vez con mashup físico

May 26th, 2008

Aquí dos ejemplos de lo que puede hacer la Web fuera de la Web.

Tren para todosMientras miraba el tweet2tweet que leí en un tuit de Gigli, recibí un correo de Paula con un link a la pata virtual de un proyecto para la anulación del proyecto del famoso Tren Bala

Más alla del plano político que está en otro post, lo interesante es cómo en un tiempo muy corto la Web 2.0 local logra sumar gente a un proyecto. La Nación y otros medios se ocuparon también. La propuesta es clara y evidentemente sensibilizó a muchos, el lunes 26 de Mayo cerca de las 18:00 hs ya hay más de medio millón de firmas. Update: martes 27 a las 15:00 hay 541333 firmas.

BlogBookPor otra parte y de la mano de Sebastián Parigi y el equipo de España, llega la propuesta de hacer Blogbook Argentina. Se sumaron 41 autores en 6 días, otro récord de la Web 2.0 local. Faltan unos 30 más, por lo que la invitación sigue abierta a través de blog2 o cualquier otro espacio de mención de Blogbook.

Martín Parselis Ambito privado, Ambito público, BlogBook, Twitter, blog , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Es tu estilo, mi querida 3

May 26th, 2008

En estos días estuvo dando vueltas por la red, y llegó al papel, el proyecto Tren para Todos, en contra del proyecto del gobierno. Es interesante que para este tipo de movimientos se utilicen los blogs y la Web, pareciera que hay cierta conciencia extendida sobre la posibilidad de unir fuerzas en forma colectiva a través de ellos, bienvenido sea.

El punto es que el planteo del Tren Bala SI o NO me produce mucha tristeza. El planteo del NO es el de la sospecha de otro IBM-Banco Nación, Siemens-DNI, Skanska, etc. Y también el de la idea de que se puede hacer más con menos dinero para beneficio del país. Leyendo el website todo cierra y parece ser mucho más apetitoso que el Tren Bala. Creo que es una discusión sobre esto que vale la pena.

Pero lo que más duele es que es una demostración de qué estamos discutiendo vs. qué deberíamos estar discutiendo. Cualquier país razonable tiene trenes de alta velocidad. Cualquier país razonable tiene las vías tendidas. Cualquier país razonable pide transferencia de tecnología y conocimientos. Cualquier país razonable, pero no Argentina. Porque Argentina dejó de ser un país razonable hace muchísimo tiempo, tal vez ya hace más de 50 años.

En este momento la Argentina debería tener un tren de alta velocidad, pero sin embargo parece más adecuado, dado el estado deplorable del país, acercarse a proyectos más cercanos a la realidad del país que quedó. Es un ejemplo de la idea de “administrar pobreza”, y sino veamos nuestra posición estructural con respecto al mundo, si es que aún hay algo comparable.

Martín Parselis Ambito público , , , , , , , , , ,


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