Bronca y redes, una buena combinación
Los argentinos vivimos un serio malestar social que culminó a fines de 2001 con una crisis que se manifestó, a mi juicio, con la intención de romper el contrato social por parte de los ciudadanos. Algunos critican aquel movimiento espontáneo por haber sido liderado por la “clase media” (preguntaría: ¿y qué?), y otros directamente critican que haya sido realmente espontáneo (yo, personalmente, puedo confirmarlo). Pero de todos modos, y con algunos muertos mediante, había una clara canalización de bronca y de límite de tolerancia frente a los políticos, que después de nuestra demostración ciudadana se las arreglaron para que el “que se vayan todos” termine siendo “nos quedamos como si nada“. La Argentina que vino después fue muy dolorosa, tal vez tanto como para que los ciudadanos hayamos firmado sin querer nuevamente el contrato.
“Europa es más civilizada”, este es el presupuesto de siempre, y “han tenido suficiente violencia a lo largo de su historia como para no volver a cometer los mismos errores”. A veces esto no parece ser así (recordar revueltas en Francia, por ejemplo), pero sí por el momento hay una España que está acampando en la calle en muchas ciudades haciendo exigencias a sus políticos de turno. Por supuesto, como en el 2001 argentino, hay comentarios sobre intereses o falta de inocencia en el reclamo (como si estas manifestaciones debieran ser casuales). Hay 5 millones de desocupados “cabreados” como se dice allí, “calientes” como se diría en Buenos Aires, enojados, con mucha bronca, sin perspectivas y con gobiernos y candidatos no creíbles para las elecciones autonómicas que ocurrirán en pocos días. En la Puerta del Sol como en muchos otros lugares se concentran grupos de toda índole, desde la clase media hasta los activistas antisistema.
En el 2001 no había redes sociales, Twitter y Facebook ni siquiera se estaban imaginando y las comunicaciones en Internet eran las clásicas de los medios tradicionales (que por cierto no cambiaron tanto en 10 años). La crisis argentina explotó en parte violentamente porque la situación era insostenible. Hoy las redes son capaces de coordinar acciones para no llegar a tal situación de violencia, pero sí para fijar en forma comunitaria posiciones fuertes y organizarse. En la semana del Día de Internet esta podría ser la mejor expresión de deseo de lo que significa dejar a la Red en manos de los usuarios.
Dependerá ahora de los políticos españoles leer esto correctamente y que el reclamo pueda ser entendido en términos más sofisticados que las clásicas revueltas populares que podrían intentar reprimir por todos los medios.
Los nuevos medios son soporte, distribuidores, plataformas y tantas otras cosas imaginadas y por imaginar en cuanto a la producción artística, su consumo, y distribución.