Por supuesto jamás se me ocurriría algo así. No soy el autor de semejante afirmación: leí con atención vía ALT1040, una nota en La Nación sobre un comentario de gente de Adobe en Argentina. Argentina fue un país de avanzada en Latinoamérica, líder. Tuvo un sistema científico tecnológico. Tuvo educación de calidad en todos sus niveles. Tuvo personajes ilustres. Y también tuvo la aplicación de leyes y modelos educativos que nos llevaron a subdesarrollarnos mucho más y mucho más rapidamente. No hay que equivocarse: la implementación de políticas se hace desde la gestión política…
Uno de los tantos resultados es la falta de vocaciones relacionadas con las ciencias duras, la desaparición de una visión global científica porque en plena adolescencia los chicos dejan de ver números tal vez de por vida, e incluso se exacerba ridículamente una confrontación que no es sostenible intelectualmente entre humanidades y exactas.
Hay menos matemáticos, físicos e ingenieros. Y hoy faltan ingenieros y programadores porque aparentemente hay mucha actividad y una gran reactivación económica. Lo cierto, es que cada vez son menos en relación al total de la población, por lo que cuesta digerir una afirmación tan liviana y exasperante como la que hace Adobe en Argentina indicando que “la Argentina es como el Silicon Valley de Latinoamérica“… en Silicon Valley hay mucho conocimiento puesto en emprendimientos y aplicaciones que generan saltos cualitativos en productos y servicios. Silicon Valley es un polo de atracción, no es expulsivo como la Argentina.
Después del primer Palermo Valley (made-on-Twitter o Twitter made) tiene fecha el segundo, y además apareció StartMeUp. Entre uno y otro encuentro en el medio está Semana Santa. Entrepreneurs y gente TPZ (two-pint-zero) ¡a juntarse! (también anda por ahí organizándose el segundo BarCamp…).
Más alla de la clasificación de lo formal e informal en las organizaciones, este video muestra una situación muy compleja en la que nos encontramos profesores y alumnos. Un mundo que se va perfilando poco a poco como lo planteaba el famoso Shift Happens… o como lo rescata Free Culture de Lessig. Un video al estilo del Prof. Michael Wesch, con guión hecho en forma colaborativa por los alumnos con Google Docs…
Habría que preguntarse para qué mundo están diseñadas las instituciones de hoy y de qué forma los estudiantes de hoy podrán hacer frente a los problemas que no conocemos de un mañana que no conocemos, pero que sabemos cambia cada vez más rapido.
La región promociona en los medios las bondades de la TV digital, los suplementos gastan páginas y páginas, pocos analizan, y el público se imagina una TV finita con canales infinitos.
Lo que no queda claro es cómo se define el estándar. Europeos, japoneses y norteamericanos están en la puja: un estándar genera negocios multimillonarios en infaestructura, soporte y tecnologías que casi nadie ve.
Es difícil pensar, por otra parte, que se puede decidir de espaldas a la región. Mercosur semi-fracasado para la Argentina, debería “consensuar” posiciones con los hermanos latinoamericanos para que las producciones y la circulación de los “bienes culturales” sea transparente.
No hace falta hablar de quién es la que llaman “Cristina”, ni lo vergonzoso que es el orgullo de los personajes de la oposición. Como este blog nunca tuvo la vocación de ser un espacio de crítica política, evitaré ensuciarlo con una elección que demostró que el 60% de un país no comparte la propuesta K. La única observación que me alinea y que permite trascender lo que será el primer gobierno de una mujer electa en la Argentina, es que los centros urbanos importantes no han votado a la señora de Kirchner.
Hace poco tiempo se comentaba el silencio de los candidatos con respecto a temas tecnológicos centrales. Bien: la apropiación y el desarrollo tecnológico es de origen urbano, veremos qué perfil de gobierno nos espera, aunque no parece ser auspicioso.