No es nueva la idea de que los músicos deben hacer música. Ya no es nuevo que el show business es una gran industria hoy parte del llamado entertainment
(y me disculpo frente a los amantes del under, del académico y del arte que escapa a esto). Tampoco es nuevo que entre las distintas expresiones populares, y vaya si el rock (¿o los rocks?) lo es, muchas funcionan como una tremenda maquinaria conectada a la devoción construida de segmentos de mercados diseñados por “productores” y en el caso de la música por las famosísimas “discográficas”.
Lejos de hacer una valoración acerca de las seguramente profundas razones sociales que hacen que esta maquinaria de idolatría berreta funcione, hay mucho muy bueno. Entre estos distintos rocks (porque desde lejos se los llama a todos rock, pero hay una diversidad inmensa) la mejor escuela es Inglaterra y en algunos casos Estados Unidos (por supuesto que comparto la originalidad del Rock Nacional - argentino - y concuerdo con la lectura histórica de la continuación del tango).
Radiohead es una de las primeras bandas inglesas que comenzó a distribuir en forma gratuita álbumes y temas. Antes ya lo habeia hecho David Bowie y otros artistas. Lo último que leí en varios blogs fue que la banda de origen industrial Nine inch Nails (NIN) hizo lo mismo, aunque creó diferentes cortes de su obra instrumental Ghosts desde la gratuita hasta la deluxe, entre USD 0 y USD 300. Vale la pena escucharlo, y también pensarlo con el libro Free Culture de Lessig en mano en momentos donde en Argentina se discute políticamente el canon… de ahí las repercusiones: no al canon, no al canon, no al canon, no al canon, no al canon, no al canon, no al canon, entre miles y miles y miles…
El DRM (Digital Rights Management) es el conjunto de sistemas de delivery de audio, video y documentos con control de derechos de autor. Esto incluye protección contra copia, etc.
Defective by Design es una de las organizaciones más opositoras, y por la positiva la Electronic Frontier Foundation, entre muchas otras. Si bien no es un tema nuevo, es para pensar porque verdaderamente cambia toda la lógica del sistema de protección y de derechos al que estamos acostumbrados.
Uno de los punto álgidos es la discusión acerca de cuál es el objeto de protección. Como ejemplo clásico: se protege el libro cuando en verdad lo que hay que proteger es la obra, que es intangible y en principio independiente del libro como objeto material.
Por supuesto esto llevado a un plano más conceptual y no solo de distribución genera otro tipo de modelos tal como propone Lessig con su Free Culture.
Es absolutamente brillante la argumentación acerca de la necesidad de Creative Commons. Para los que tenemos alguna experiencia sobre la utilización y creación de contenidos en Internet todo esto resultta más o menos obvio, pero para las visiones institucionales y corporativas el asunto se vuelve… violento. Esta es la presentación en slideshare.co, que es excelente desde lo argumental, y además Larry Lessig es un presentador de lujo.
Para muestra sólo falta un botón, dos simples copy-paste de la presentación (hecha aprovechando el nuevo servicio de SlideShare que permite sincronizar audio con las presentaciones), para pensar:
“<refrain>Creativity and innovation always builds on the past.
The past always tries to control the creativity that builds on it.
Free societies enable the future by limiting the past.
Ours is less and less a free society.
</refrain>”
“police state in every computer”
“se trata de un control por intereses políticos … que se hace porque nosotros no hacemos nada para pararlo”