No es nueva la idea de que los músicos deben hacer música. Ya no es nuevo que el show business es una gran industria hoy parte del llamado entertainment
(y me disculpo frente a los amantes del under, del académico y del arte que escapa a esto). Tampoco es nuevo que entre las distintas expresiones populares, y vaya si el rock (¿o los rocks?) lo es, muchas funcionan como una tremenda maquinaria conectada a la devoción construida de segmentos de mercados diseñados por “productores” y en el caso de la música por las famosísimas “discográficas”.
Lejos de hacer una valoración acerca de las seguramente profundas razones sociales que hacen que esta maquinaria de idolatría berreta funcione, hay mucho muy bueno. Entre estos distintos rocks (porque desde lejos se los llama a todos rock, pero hay una diversidad inmensa) la mejor escuela es Inglaterra y en algunos casos Estados Unidos (por supuesto que comparto la originalidad del Rock Nacional - argentino - y concuerdo con la lectura histórica de la continuación del tango).
Radiohead es una de las primeras bandas inglesas que comenzó a distribuir en forma gratuita álbumes y temas. Antes ya lo habeia hecho David Bowie y otros artistas. Lo último que leí en varios blogs fue que la banda de origen industrial Nine inch Nails (NIN) hizo lo mismo, aunque creó diferentes cortes de su obra instrumental Ghosts desde la gratuita hasta la deluxe, entre USD 0 y USD 300. Vale la pena escucharlo, y también pensarlo con el libro Free Culture de Lessig en mano en momentos donde en Argentina se discute políticamente el canon… de ahí las repercusiones: no al canon, no al canon, no al canon, no al canon, no al canon, no al canon, no al canon, entre miles y miles y miles…
Más alla de la clasificación de lo formal e informal en las organizaciones, este video muestra una situación muy compleja en la que nos encontramos profesores y alumnos. Un mundo que se va perfilando poco a poco como lo planteaba el famoso Shift Happens… o como lo rescata Free Culture de Lessig. Un video al estilo del Prof. Michael Wesch, con guión hecho en forma colaborativa por los alumnos con Google Docs…
Habría que preguntarse para qué mundo están diseñadas las instituciones de hoy y de qué forma los estudiantes de hoy podrán hacer frente a los problemas que no conocemos de un mañana que no conocemos, pero que sabemos cambia cada vez más rapido.
En una semana de tuiteos un grupo de locales logró crear y poner en marcha este evento entrepreneur + Web 2.0, pero tan 2.0 que nació de twitter. Si puedo, por supuesto que voy. Será en Monk… si, claro, en Palermo.
Ambos se instalan en los espacio públicos. Cartele registra desde la voluntad colectiva lo que otros hacen. Sincita interviene en el espacio público a través de mensajes que se presentan como fragmentos salidos de blogs o foros. Sincita necesita de una participación activa de quien además lo registra. Lo colectivo es el espacio desde donde sale el mensaje y donde se reinstala. Buenísimos ambos.